sábado

Dejarlo ir...

Todo nos vuelve en la vida.
Lo que hicimos, los daños que causamos, las risas que regalamos, todo vuelve. La vida es una rueda infinita que siempre gira según lo que das. Es por eso, que decidí hacerme un bien a mi misma, pero mas que nada hacerle un bien a el y dejarlo ir.
Es que, ya no lo amo, no quiero tener absolutamente nada con el, y me pesa el mero hecho de hablarle. En definitiva, no se porque lo sigo ilusionando y desilusionado, es un daño que le hago innecesario. Por la estima que le tengo, y por lo mucho que lo respeto y valoro como persona, decidí terminar con esta relación enfermiza, y lo deje libre.
No es que estuviera saliendo con el, pero un día estábamos y al otro no, y la verdad, eso a el lo hacia mierda, y a mi, solo me entretenía. Entonces por respeto a los tres años que compartimos como pareja, y en salud a los recuerdos gratos que el me regalo, decidí terminar todo tipo de relación con el.
Es lo mejor tanto para el como para mi. Lastima que me di cuenta tan tarde, cuando, en cierto modo, yo había sentido en carne propia lo que le estoy haciendo sentir a el.
Lo único que le deseo, es que tenga todo lo que pueda desear en la vida, y mucho mas por supuesto. Porque el es una persona de oro, y yo, no lo merezco.
Lo bueno de todo esto, es que al fin, luego de seis largos meses de jugar con el, me di cuenta y pude decir adiós. Dejarlo ir...

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