martes

Donde mueren las luces...

No es la continuación del relato de antes, aclaro, ese esta en suspenso para cuando lanze el libro. Aca les dejo este cortito que hice hoy para Escalofrio. Besos.

La niebla impedia ver mas alla de la extension de mis brazos, mis ojos me proporcionaban una vision inexacta del panorama, dado que mi nervio optico ya estaba cansado de esforzarce. Las figuras humanas se veian como espectros, siempre tan apuradas como para repararce en los otros.



Sabía que en cualquier momento me toparia con el enorme espejo que se encontraba en Hospel&Court, y eso era señal de que estaba encaminada, que pese al estado nefasto de la visibilidad en Londres había encontrado bien el camino, pero pasaron una, dos, tres calles y de la enorme galeria no había señal alguna.


Al notar que un peaton se acercaba le grite, lo suficientemente fuerte como para que oyera si no sabía donde se encontraba la 41st avenue, pero el hombre parecio no escucharme, siguiendo su camino muy apurado.


Me prometi a mi misma no caer en la desesperación, asi que saque de mi bolsillo el movil y marque el número de mi hermana, ella iva a ayudarme, siempre lo hacia, no importaba la circunstancia.


Tardo un buen rato en atender y cuando lo hizo parecia desanimada, le pedi que por favor me indicara como llegar a la calle, dado que me había perdido en el camino gracias a la niebla, pero ella parecio no escuchar nada de lo que le dije, dado que siguio diciendo:- hola… ¿hay alguien allí? Culpe de la falta de comunicación a la poca señal que de seguro había, aunque estaba en el centro de la ciudad, solo para chequear, mire el status de la señal, y en efecto era bajo, asi que desisti de mi intento de pedir ayuda a mi hermana y corte la comunicación.


Intente pedirle indicaciones a otra peaton, pero al igual que el primero, me ignoro por completo. ¿Acaso era invisible? Hice el intento con dos personas mas, obteniendo los mismos resultados. Asi que a la última ya cansada de ser politicamente correcta, la intente tomar por la muñeca, pero para mi enorme horror, la traspase, ¡como si nisiquiera estuviera allí! Ante el susto del suceso, Sali corriendo sin rumbo fijo.


Nisiquiera me fije a la hora de cruzar la calle, es por eso que no vi el auto que se aproximaba hacia mi a toda velocidad. Solo las luces me advirtieron su presencia, pero cuando lo hicieron ya era tarde, no podia salvarme, iva a ser atropellada, de modo que cerre los ojos preparandome para lo que se avesinaba, pero paso un rato y nada cambio…al igual que a la mujer había traspasado el auto.


Aturdida y confundida, decidi volver sobre mis pisadas, para encontrarme justo en la puerta de la golosineria que había abandonado unas horas antes, un grupo número de personas, entre ellos mi madre y mi hermana, al parecer había habido un gran accidente o algo asi. Me aproxime, pero la vision de un cuerpo en el suelo, mi cuerpo, me paralizo. Estaba rodeado por sangre y exibia un disparo en el costado derecho, sin dudas llevaba muerto un buen rato.


Me negaba a creer que estaba muerta, pero al tocar mi costado, comprobe que el disparo estaba allí, calido, humedo, y real…tan real como mi muerte misma. Eso explicaba porque la gente en la calle me había ignorado, era porque no me veian, ni escuchaban.


Porque yo estaba mas alla de su mundo, yo me encontraba en donde todo acaba, donde las luces mueren, donde la vida deja de existir para dar paso a la muerte, estaba, en la memoria de cada uno de mis seres queridos. Pero ya no era parte de la realidad.


Si queres usar mis relatos para tu web, no los robes solo mandame un mail acá.

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