sábado

Final...

Bueno, ahora se me dio por escribir historias de terror. Esta es la primer parte de una, digamos que aca les dejo el primer capítulo, que se llama Final. Espero que les guste.

La casa esta tranquila, casi me aventuraria a decir que muerta. A lo lejos se oye el golpeo de la lluvia al caer contra el techo, todo esta en paz. Repentinamente un golpesito interrumpe el hilo de mis pensamientos.
Intento ignorarlo, pero me doy por vencida, segura de que si no encuentro al emisor no podre dormir en paz me levanto con pereza de la cama y voy a buscarlo. Al salir al pasillo, el sonido se hace mas fuerte, y al llegar abajo del atico es bastante audible. Comienzo a creer que me equivoque sobre el tamaño del animal, quiza no sea un raton como crei al principio, quiza es un mapache, aunque me suena raro en esta epoca del año. Sin vasilar tomo el cordel de la escalera, y tiro de el, como esperaba se desplaza hacia abajo, prendo la luz del lugar y con exesivo cuidado subo.
Una vez dentro del resinto, el ruido sesa tan inesperadamente como empezo, extrañada del suceso escudriño cada centimetro de la habitación. Al llegar a la parte de abajo de la ventana algo me corta la respiracion, mi perro Tobi se encuentra en el piso, abierto completamente, con lor organos expuestos a la luz de la lampara. Entre asqueada y dolida cai al suelo, acto seguido comenze a llorar, aunque no pude hacerlo por mucho tiempo, dado que el timbre del telefono interrumpio mi lamento, en un arrojo de fuerza de voluntad me incorporo y voy hacia donde se encuentra el aparato:
:-Hola...- Del otro lado de la linea solo hay silencio, si no fuera por la respiración entre cortada que apenas se escucha, me atreveria a decir que no hay nadie.
En esa incertidumbre paso un rato largo, hasta que la linea se corta. El primer pensamiento que se me cruza por la cabeza es el de creer que se trata de un grupo de niños haciendo bromas telefonicas.
Pensando en Tobi, vuelvo a mi habitación, pero no llega a meterme en la cama que el telefono vuelve a sonar. Sin esperar al segundo timbre levanto al tuvo:
:-Hola...- El mismo silencio de antes reina una vez más en la linea.
:-Mira si es una broma ya no es comico, me canse, una vez mas y llamo a la policia - dije bastante enojada.
Tras decir eso, la linea se vuelve a cortar. Restandole importancia al asunto me limito a creer que se trata de algo tonto de turno molestando a la gente por telefono. No pasan diez minutos desde la última llamada que el aparato comienza a sonar una vez más.
Bastante enojada contesto:
:-¿¡Que queres de mi!?:
:-Tu sangre...en todo mi cuerpo - Es lo unico que contesta una voz masculina.
La linea se corta una vez más, pero no pasan ni dos segundos que se siente un fuerte ruido, como cuando algo pesado impacta en el suelo y se hace añicos. Me doy cuenta que no estoy sola en la casa, hay alguien mas, y por algun extraño motivo me quiere matar.
Siento los pasos de un extraño subir la escalera. La mente me comienza a ir a mil por hora, intento pensar que es lo mas correcto, cual es la forma de salvarme, se que no tengo mucho tiempo. Lo unico que se me ocurre es bloquear la puerta para que el extraño no pueda entrar.
El miedo domina mi cuerpo, si el asesino llega a entrar a la habitación sera mi fin. Siento como golpea la puerta, intentandola abrir, pasan los minutos, y se resigna, creo que noto que no podra hacerlo.
Siento como se aleja, pero no pasa mucho hasta que caigo en la cuenta que se dio cuenta que hay otro modo de entrar a mi habitación y es a traves de la puerta del baño. Siento sus pasos acercandoce mas y mas, ya es demaciado tarde como para poder hacer algo mas...lo veo entrar al resinto, ya preparado para llevar a cabo su misión.
En un arrojo abzurdo de coraje intento correr, pero el es veinte veces mas rapido que yo, y no tarda el tomarme del cuello. La presión es tan fuerte que se me dificulta respirar, siento como el aire abandona mis pulmones, me comienzo a sentir mareada.
Cuando se da cuenta que ya estoy media grogui y no voy a intentar escapar, me suelta, me deja caer al suelo. Luego, lo ultimo que recuerdo haber sentido son dos navajas hundiendose en mi yugular.

Continuara...

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