sábado

31/07/10: Silencio.

Silencio, que te haces presente en mis noches solitarias invadiendo mi alma y desgarrando mis ganas de vivir.
Silencio que te hundes en mis huesos y te adueñas poco a poco de mi torturado y solitario ser.
¿Acaso no ves que no tengo nada más que puedas matar en mi?
¿Acaso tan difícil es entender que has dejado a esta pobre mujer vacía y carente de sentimientos?
¿Por qué deceas mi ser?¿Qué es lo que mueve tus deceos?
Silencio presagio de dolor y soledad, por favor vete de aquí y olvida mi rostro.
Dejame vivir en este dulce ruido que me impide ver la cruda realidad que se alza ante mi.
Oh te lo ruego, no derribes mis murallas y dejes mi alma al alcancé de la mano, no me hagas palpable, alcanzable, frágil, no me dejes ser humana otra vez.
¿Acaso tu no estas presente entre las rocas? Pues si vas a presentarte en mi vida, que no sea de este modo, que no sea porque el se ha marchado y hoy me encuentro muriendo.
Si quieres entrar en mi juego, que sea dandome fuerzas para seguir, para rearmarme y continuar. No seas el verdugo que dicte mi sentencia, se la mano amiga que me tome y me lleve una vez más a la luz.
Oh silencio, tu no entiendes de razones, te ensañas conmigo, y te llevas todo lo que queda en mi.
Si de este modo deben ser las cosas, pues me entrego a ti, vaciandome de vida, llenandome de muerte.
Adiós dulce vida, adiós dulce amor. Hola dolor, hola soledad.

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