lunes

07/02/11: El sabor del final.

Es increíble como no importa lo que hagamos la despedida es inevitable, ya sea porque la persona en cuestión deja este mundo, o nos abandona, o nosotros la abandonamos. Siempre tarde o temprano nuestras vidas se desenlazan dejandonos esa sensación horrible de vació y perdida inundandonos por completo.
Creo que de todas las cosas feas que podemos sentir a lo largo de nuestra vida, la de perdida total o parcial de algo o alguien es la peor, la más amarga, la más dolorosa y sin embargo es de todas la única que no se puede evadir.
Todos amamos a alguien y lo perdemos, todos tenemos algo que de la noche a la mañana desaparece del mismo modo que llegó, pero pocos tenemos la capacidad de sobreponernos a la perdida, cada quién la lleva de un modo diferente, y aveces puede parecer que es asunto del pasado y ya esta superado, pero cuando menos te lo esperas algo trae de vuelta a vos ese recuerdo de lo que fue, de lo perfecto que era todo y es entonces que te das cuenta que no superaste nada, que como buen cobarde escondiste todo abajo de la alfombra y procuraste seguir sin eso.
Te acostumbraste a su falta, pero no a la idea de que la misma es para siempre, albergamos siempre la estúpida esperanza de que en algún momento esa persona, o ese objeto retornara a nuestra vida y todo sera como antes. Las noche de llanto, las tardes tristes, los días depresivos y todo eso quedaran en el olvido. Pero, ¿Qué pasa cuando la vida se te pasa y nada retorna? Te encontras a vos mismo mirándote al espejo, lamentadote por el tiempo perdido, deseando poder volver al momento de la perdida y superarla en ese mismo momento.
Por desgracia, no hay manuales que nos enseñen a sobrellevar los finales, solo experiencias, solo dolores compartidos con otros seres humanos, es triste, pero es así...

1 comentario:

  1. Muy bueno realmente.te invito a pasar por mi blog. Saludos!

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