martes

22/03/11: Go on.

Caminaba por aquella calle en medio de esta odiosa ciudad mientras la lluvia resbalaba sobre mi paraguas, ya nada me interesaba, no había motivo alguno por el cual sentir deseos de continuar con mi monótona existencia. Errores, fallas, caídas y traiciones había obligado a mi alma a tornarse hostil y oscura, me habían obligado a renunciar a ser yo misma para transformarme en esta odiosa mujer que ahora caminaba sin rumbo fijo por la peatonal. Las preguntas azotaban mi mente y dolían más que un golpe, es que las dudas lentamente carcomen el alma, no te das cuenta, pero se adueñan de vos, quitan poco a poco parte de tu persona y se instalan muy en el fondo de vos, obligándote a convertirte en aquello que siempre aborreciste.
Yo que me creía intocable, yo que pensaba que ser correcta en esta vida evitaría que los golpes me tocaran, yo que era tan orgullosa, tan recta, tan segura de mi misma, me encontraba ahora en esa especie de vórtice mortal que me empujaba lentamente hacia un abismo del cual no había salida posible (al menos no una visible e inmediata).
Con cada gota que moría sobre mi paraguas moría algo en mi, algo que ya no seria posible resucitar, algo que se perdía para siempre en algún rincón oculto del universo. Me caía en pedazos y no podía hacer nada para evitarlo. Dolía tanto.
Ante mi desdichada realidad decidí hacer lo que mejor sabia, ocultar la cabeza bajo la tierra. Me encerré en mi mundo paralelo en el que ''dolor'' era un concepto completamente inexistente, en donde ''engaño'' o ''mentira'' no era algo frecuente. Me fui alejando de esta realidad y encerrándome cada vez más en la mía, hasta que deje de sentir, de ver, de oler las cosas de este mundo.
Así estuve mucho tiempo, dormida, invernando, recuperando mi alma. Cuando volví a este mundo todo me pareció cautivante, maravilloso, único. Los colores eran tan vividos, la gente tan hermosa, los aromas tan perfectos. Me encontré a mi misma amando la realidad que tiempo atrás había odiado tanto, y es que aveces necesitamos un respiro para juntar fuerzas y volver a enfrentarnos a la vida.
Lo importante es nunca rendirse, no bajar los brazos, la vida sigue y vos seguís con ella. 

1 comentario:

  1. esta bien lindo el poema!! gracias por compartirlo. soy clarkent01 de taringa.!

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