martes

27/0911: Revolviendo

Siguiendo con la idea de cambiar de aires, de refrescarme, de empezar de nuevo, decidí remodelar mi habitación, y entre las cajas de la mudanza (aquellas archivas en el fondo del ropero, esas que nunca abrí ''por falta de tiempo'') encontré algo que escribí hace un tiempo.
Realmente no me acuerdo para quién era. A continuación se los dejo, espero que les guste.
El viernes te ví, y por extraño que pueda sonar, no te extrañe. Pude verte y seguir con mi vida, no te necesite, no llore por el tiempo que no estuvimos juntos, y todo se debió a que ahora otro ocupa el lugar que algún tiempo atrás vos rechazaste. 
Sus labios se funden con los míos del modo en que los tuyos podrían haberlo echo, y es que, esta nueva persona que ahora esta en mi vida, me enseño que el olvido es posible, que el desencanto es sencillo, pero mas que nada me hizo descubrir que amarlo a él es mucho mejor que morir esperando por vos.
Te agradezco porque gracias a vos que extendiste tu oscuridad por mis venas, lo conocí a él, que vale la pena, que me ama, que me cuida.
Ya no quieras volver, porque el espacio que dejaste fue ocupado por una mejor persona, y para serte honesta, en muy poco tiempo llegué a amarlo, como nunca pude y voy a poder amarte a vos.
Busca a alguien más para jugar ahora, porque yo estoy con él, y ya jamas pienso olvidarlo ni dejarlo de amar. 
Perdiste en tu propio juego, porque esta tonta, se avivo. 
Tiempo de hacer un auto-critica: ahora que termino de leer una vez más lo que escribí más arriba, me doy cuenta que si me acuerdo del destinatario de dicha carta, me acuerdo todo lo que pase con él, y también me acuerdo de quién es ''ese amor tan perfecto, esa persona exacta para mí''. ¿Quieren saber como termino la historia? A esa persona que yo decía ''amar como nunca ame a nadie, que nunca lo iba a dejar ir...'' lo deje al mes de conocerlo ¿Por qué? Porque no era nada de lo que yo pensaba. 
Ojo, la culpa en esto nunca fue de él (llamemoslo sujeto D). Ese chico siempre fue bueno conmigo, me trataba como una reina y me daba afecto, pero hay algo que era innegable, yo seguía enamorada de aquel que me hacía mal (llamemoslo sujeto X). 
Cuando escribí esa carta tenía catorce años, me faltaba poco para cumplir los quince, y la verdad no sabía una carajo de la vida. El sujeto D era mi primer novio, el primero que presentaba en mi casa y toda esa seguidilla de pelotudeces que una, al momento, cree que van a ser para siempre y después de un tiempo te das cuenta que duran lo que un suspiro (por no decir algo más fuerte). 
La situación, después de un par de ex novios más, algunas lágrimas derramadas sobre la almohada y un par de catrascadas* que me mande, sigue siendo la misma. 
X para mí es el cielo que nunca voy a poder alcanzar, es la figurita difícil que me falta para llenar el álbum. Y ahora que pasan los años, que veo que el me sigue hablando y a mí se me cae el mundo, puedo decir que ese es amor de verdad. Asumo que no es el idea, que no es como te lo pintan en las películas, que no tiene un final feliz, o quizá si lo tenga pero no se ve tan próximo como me gustaría. Pero es lo que tengo ahora, es el motivo porque un lunes a las seis y media de la mañana fui la persona más feliz del mundo, es el motivo porque el cual descubro todos los días algo nuevo y hermoso de mí. 
El es la única persona que me hace superarme a misma cuando creo que ya vi todo, es el único que me hace darme cuenta de lo inmadura que soy y lo mucho que me falta por vivir. Puedo negarlo, esconderlo, escribir millones de cartas diciendo que no lo quiero, pero voy a ser honesta: es solo un escudo para no asumir la realidad, es mi forma de convencerme (por un tiempo corto) que hay otra persona para mí en el mundo.
Lo supe a los catorce años, siendo una nena, y lo sigo sabiendo ahora, bastante tiempo después. 

Al parecer, la tonta nunca se avivo. 




*Catrascada: es lo mismo que decir error... Es bastante usado en Argentina. 

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