miércoles


Después de la tormenta, siempre llega la paz. No puedo dejar de respirar, ya que cada día el sol se asoma nuevamente en el horizonte, junto a él llega la marea, y nunca sé que cosas nuevas pueden llegar con ella. Quizá lo que llegue sea peor que lo que había en día anterior, pero no puedo perderme lo que vendrá el día próximo, la vida es así, una espera continua. Pero al final, cuando estamos en la recta final, nos damos cuenta que todo vale la pena. Cada lágrima, cada suspiro, cada sonrisa, todo nos lleva a donde siempre quisimos estar. Es que cuando se quiere algo con intensidad, todo el universo conspira para que esto ocurra. Solo hay que saber esperar y reconocerlo cuando finalmente llegue. 

1 comentario:

  1. Muchas gracias, no importa si me seguís o no, me leíste y es un poco mas de mi.
    Acá estoy leyendo un poco mas.
    "junto a él llega la marea, y nunca sé que cosas nuevas pueden llegar con ella."
    uf!

    Un beeso!

    ResponderEliminar