domingo

Que feo es saber que sentís algo por alguien pero al mismo tiempo te negas a admitirlo por que tenes miedo a sufrir otra vez, como sufriste hace dos años. Todavía te quiero, en realidad, nunca deje de hacerlo, no creo que eso vaya a cambiar, fuiste de la última persona de la que me enamoré y ahora que lo veo, nunca dejé de estarlo. Pasaron los años, vos te pusiste de novio, yo me puse de novia, pasamos muchas cosas separados, pasamos algún tiempo sin hablarnos, y ahora todo vuelve a ser igual. 
Vos me hablas, yo te hablo. Nos mandamos mensajes de texto, nos pasamos horas debatiendo. Y una vez más siento lo mismo que sentía cuando te tenía al otro lado de la mesa. 
¿Acaso no te das cuenta de que siempre te quise? Cada vez que me contas que tenes un problema sufro, porque no quiero que estés mal, porque no quiero que ella te haga mal, quiero verte feliz, bien, risueño, hermoso como siempre, porque en tu felicidad se encuentra mía. 
Me enseñaste muchas cosas, pero no me enseñaste como hago para dejar de pensar en vos, como hago para vivir en un mundo en el que vos y yo no estamos juntos. No me enseñaste como poder enamorarme otra vez de alguien que no seas vos. 
Casi hubiera preferido que me enseñaras todas esas cosas, en lugar de sumas y restas. ¿Como hago para dejar de ser adicta a vos? 

1 comentario:

  1. Pensemos que ser adicta nos deja paradas y con los pensamientos particulares. Sí, nos dedicamos a pensar siempre en ello, a sufrir por el otro, a dudar si es que toma bien o no una decisión.
    Quizás es tarde para muchas cosas, pero las que pasaron y hoy vuelven a revivir las circunstancias pasadas, no. Aprovéchalo, ayudálo. Lo va a comprender, que las cosas pueden ser como vos se las planteas. Solo si están de acuerdo.

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