miércoles

7/03/2012: Pelear

 Pelear es algo común, quiero decir, ¿Quién nunca en su vida se peleo con alguien? Lo malo de esto es que al hacerlo nos volvemos ciegos aferrándonos a un motivo que puede o no estar bien. Cuando hay una pelea ambas partes intentan dejar en claro que su postura (y solo esta) es la correcta, recurriendo a mil y un maneras de descalificar los argumentos del otro.
 Pelear nos vuelve sordos también, porque automáticamente dejamos de escuchar lo que el otro tiene para decir, ya no se trata de un intercambio de ideas, de opiniones, sino de ver quien grita más fuerte y consigue que el otro acabe callando y aceptando las propias ideas, criterios, argumentos, etc como correctos.
 Por fortuna de los que somos defensores empedernidos de nuestras causas puede que tengamos la suerte de encontrarnos con alguien a quien realmente no le interese pelear, entonces está persona se va a limitar a escucharnos, asentir con la cabeza, darse media vuelta e irse, dejándonos con la certeza de que entendió cada una de nuestras palabras y lo que es mejor, que las acepto porque estas son una verdad universal. ¡Qué tontos somos! Cuando pasa esto nunca es porque la otra persona está de acuerdo, sino porque sabe lo equivocados que estamos y sabe también que solamente darnos la cabeza contra la pared nos lo va a demostrar. No se van ni se quedan callados porque acepten nuestros motivos, lo hacen para no pelear, porque saben que no tiene sentido.
 Lo malo es cuando nos encontramos con los famosos maquilladores. Ya saben, esas personas que esperan que uno se vaya para luego andar por la vida dando lástima, estas personas tienden a maquillar nuestra parte de la pelea para ponerla a favor suyo, y esto no es justo, ni para nosotros ni para ellos mismos. Porque estas personas acaban viviendo y creyendo una oscura red de mentiras.
 Lo mejor si alguien busca pelear, es escucharlo, sospesar lo que está persona te dice, digerirlo y si vale la pena exponer tus pensamientos (aunque en el 90% de los casos es mejor quedarse callado). Si alguien habla mal de vos a tus espaldas, déjalo, porque por más que te tomes la molestia de confrontarlo y decirle que no lo haga, lo va a seguir haciendo, no seamos ilusos señores.
 La vida es corta como para gastarla peleando con cuadrados que se nos cruzan por enfrente. Sean felices, vivan y dejen vivir.

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