lunes

16/04/12: El final del comienzo... capítulo primero.

 Las gotas de lluvia se estrellaban contra el gélido cristal que la mantenía apartada del mundo, el sonido era letal, cortante, un presagio de lo que pronto ella experimentaría en carne propia, el final era inminente, no había forma de volver el tiempo atrás, no había posibilidad de regresar a esa noche de enero y evitar el error que marcaría su vida por siempre.
 En el medio de la noche una vez más le llegaron las tan repetidas palabras de su madre, tanto habían sonado ya en su mente que se habían vuelto mecánicas, ya no tenían rasgo alguno de humanidad, no reflejaban el tono de voz de su dueña, eran solo un triste recordatorio del precio que tuvo su estupidez.
 Un golpe en la puerta le anuncio que su verdugo estaba allí, listo para llevársela, para arrancarle la vida de un tirón. No se resistió cuando sus manos la tomaron y la arrojaron sobre la sucia cama, no grito ni dijo nada cuando ese hombre separo sus piernas y la penetro con brutalidad. ¿Qué sentido tenía? Ella ya no estaba más allí, su cuerpo ya no le pertenecía, ya no era una persona, todo lo que alguna vez había sido se lo habían arrancando con la primera violación.
 Aguardo hasta que ese asqueroso animal acabara de saciar todas sus necesidades, acto seguido se puso en pie y lo siguió a través del pasillo, el empedrado del suelo le desgarraba la piel, con cada paso dejaba una huella de sangre tras ella, pero la joven ya no podía sentir el dolor, estaba más allá de eso. El hombre la tomo del brazo y la arrojo dentro de la habitación.
 El olor que emanaba de los cadáveres en putrefacción le lleno los pulmones y la hizo vomitar, un espasmo tras otro vaciaron lentamente el escaso contenido de su estomago. La audiencia aguardo fascinándose al ver el sufrimiento de esa mujer, estaba extasiada, tenían sed de muerte, deseaban verla agonizar, sufrir, y finalmente observar el macabro milagro de la muerte.
 Miro a los ojos del hombre que llevaría a cabo su asesinato, por primera vez en meses un fuego extraño se encendió en ella, ese hombre le daba asco, lo odiaba, mil cosas pasaron por su mente y poco a poco un idea fue carcomiendo su mente hasta que la ocupo por completo: no iba a morir ese día, no era su hora de irse y menos en manos de ese cerdo. Se puso en pie, y con toda la fuerza que había escondido durante meses, lo golpeo.
 El hombre no esperaba que la joven lo golpeara con tanta fuerza y acabo rodando por el piso, al tiempo que su cabeza rebotaba en el empedrado como si fuera una pelota de goma. Una sonrisa cruzo su boca y sin mirar atrás echo a correr, hacía el medio de la nada. No sabía a donde iba, si llegaría lejos, pero algo dentro de sí le decía que tenía que correr, alejarse de todas esas personas.
 Encontró una ventana al final del pasillo y la atravesó, fue demasiado tarde cuando se dio cuenta que lo que había tras ella era un vació, al caer en el agua el frío de esta se hundió en su piel como afiladas espadas, dejándola inmóvil. El aire se le escapo de los pulmones y ya nada podía hacer cuando se dio cuenta de que se estaba ahogando, el agua la llevaba hacía abajo, la arrastraba a las profundidades de un mundo que no conocía, de algo nuevo.
 Su corazón se detuvo. Y luego llego la nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario