domingo

29/04/12: Locura...

 Se sentó tranquilamente en el sofá frente a la cama observándola cargado de amor, verla allí, tan hermosa, dormida placenteramente hacía que su alma se sintiera llena de éxtasis.
 Recordó cuanto le había costado conseguir que esa mujer notara su existencia, pero finalmente lo había logrado, ahora ella vivía solo para el. No salia de la casa, no hablaba con nadie más, porque había descubierto que el era todo su mundo, todo lo que necesitaba y cualquier cosa que no se relacionara con el estaba mal.
 Se puso de pie, y camino hasta la cama para depositar un tierno beso en los carnosos labios de esa espectacular joven. ¡Cuanto la amaba! Tanta espera había valido la pena. Ahora eran felices compartiendo cada segundo de su existencia. Le acomodo el dorado cabello pensando que con sus rizos alborotados enmarcando su cara ella era aun más bonita, la volvió a besar y dejo la habitación, le esperaba un día agitado.
 Cada vez que se apartaba de ella le dolía en el alma, pero todo lo que hacía era para que ella tuviera todo con lo que alguna vez había deseado. Cerro con llave la puerta de la habitación y dejo la casa. Nunca imagino que ya no volvería a ver a su amada nunca más.
 El detective logró entrar a la casa por la ventana trasera, había estado esperando frente a la residencia toda la semana, necesitaba que su propietario estuviera fuera de ella, ya que de otra forma nunca hubiera podido entrar, todos sabían que su dueño era muy reservado en cuanto a las visitar en su residencia.
 Observo cada milímetro del primer piso pero no encontró nada fuera de lugar, la casa estaba limpia y en orden, todo el su lugar. Al llegar a las escaleras un olor extraño lo golpeo con fuerza casi haciéndolo vomitar. Supo que lo que buscaba estaba en el segundo piso. Subió las escaleras siguiendo el camino trazado por el asqueroso hedor.
 El aroma cada vez se hacía más fuerte al acercarse a la habitación matrimonial, como esperaba la puerta estaba cerrada, pero de una patada la abrió, lo que encontró allí adentro fue algo para lo que no estaba preparado. Sobre la cama yacía el cadáver de la joven desaparecida dos semanas atrás. Estaba vestida con un vestido que al parecer era de novia, sus cabellos del color del trigo estaban en desorden alrededor de su hermosa cara.
 Su piel estaba de color gris, sus labios carecían de color alguno, sus ojos estaban abiertos y fijos en el cielo razzo. Todo en ella gritaba que llevaba muerta mucho tiempo. Aparto la vista del macabro espectáculo pero lo que encontró fue más perturbador aun, sobre la cómoda se alzaba una especie de altar con una caja de madera en medio.
 Cautivado por la curiosidad abrió dicha caja para encontrar algo que lo dejo perplejo, en ella había lo que en algún tiempo debía haber sido un corazón humano, este estaba ya en avanzado estado de descomposición. Se quedo parado frente a el mirando anonadado el nuevo hallazgo.
 Perturbado corrió escaleras abajo y llamo a sus superiores. Luego salió al jardín y encendió un cigarrillo, mientras lo fumaba reflexiono sobre lo enfermo de todo el asunto. El asesino era un hombre de cincuenta años que se había enamorado de la hija de su mejor amigo, que solo tenía quince años. Como es lógico la chica nunca quiso estar con el y este enloqueció poco a poco.
 La locura alcanzo su cumbre cuando la chica desapareció y todas las pistas llevaron a dicho hombre. Pero nadie nunca hubiera imaginado que en su locura, ese hombre se hubiera casado con un cadáver...

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