viernes

La última cena

Estaban todos sentados en la misma mesa, disfrutando de la cena, aunque al mismo tiempo estaban tristes, aquel hombre que tanto les había enseñado les comunicó que uno de ellos lo iba a entregar. ¿Quién sería capaz de tal acto? Se miraban con recelo unos a otros, desconfiando de aquellos con los que se habían codeado durante tanto tiempo. Jesús los miraba a todos por igual, no hacía diferencia entre quienes le eran fieles y aquel que lo iba a traicionar ¿Qué sentido tenía? Nada de lo que él hiciera o dijera cambiara el curso de la historia, pues, así debía ser, estaba escrito. Cuando las mentiras se volvieran verdad, el se sacrificaría por todos ellos. 
Es curioso como Jesús sabía que Judas lo iba a traicionar esa misma noche y sin embargo no lo echo de la mesa, o lo delato delante de todos los otros discípulos. ¿Tenemos entonces que creer en que Jesús era todo paz y amor, y por este motivo había perdonado a Judas mucho antes de que este cometiera su traición? Supongo que es una opción, yo sin embargo creo que Jesús lo dejo ser por otro motivo.
Las personas tendemos a actuar y luego pensar, hacemos el daño para luego pedir perdón. Y todo esto tiene una razón lógica, cuando hacemos las cosas las hacemos en caliente, estando enojados, en extremo felices o guiados por cualquier otra emoción, solo cuando estamos ''neutros'' pensamos las cosas desde todos los ángulos y nos damos cuenta de si actuamos bien o no, generalmente nos damos cuenta de que podríamos haberlo echo mejor, mucho mejor. Lamentablemente no hay nada que hacer al respecto, somos humanos.
Jesús fue un hombre bastante inteligente y creo que conocía perfectamente como funcionamos los humanos, fue por esto que no le dijo nada a Judas, sabía muy bien que cuando este se encontrara solo y reflexionara sobre lo que había echo la culpa se encargaría de castigarlo de un modo en que él nunca podría haberlo echo. Aveces la culpa es nuestro peor enemigo.
En efecto, la culpa fue demasiada para Judas y este termino ahorcándose en un árbol.
La justicia había actuado una vez más. Jesús no había movido un dedo, no había dicho una sola palabra, dejo las cosas fluir.
Está bueno tomar este ejemplo de la biblia, creas o no en Dios, y aplicarlo a la vida diaria. ¿Cuantas veces buscamos hacer sentir mal a otro por algo que hizo que a nuestros ojos es inmoral? Con rencores o haciendo este tipo de cosas no somos mejores personas, nos rebajamos al nivel de ese ser humano que tan mal actuó para nosotros. Una buena forma de actuar en el futuro es ser más como Jesús, dejar todo fluir, la vida sabe como ponernos en nuestro lugar y como hacernos pagar nuestras deudas.
Aunque hoy te parezca que no, quedate tranquilo, a la vida nada se le escapa. Karma le dicen algunos.

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