martes

10/07/12: Ya no se siente igual...

Ayer no me sentía muy bien, de hecho, desde el domingo a la noche que no sentía bien. No es algo físico, sino que era algo emocional, conmigo misma. Estaba frustrada por no poder ''soltarme'' y seguir la corriente, dejar las cosas fluir. En fin, por no portarme como el resto.
Estaba enojada también, porque no podía creer que fuera tan ''boba''.
Pero hoy entendí que no fui ni boba, ni nada de eso, lo que hice el domingo fue ser fiel a mi misma, ser firme en lo que creo, no desviar mis valores. Lo entendí gracias a una charla que nos dio un profesor hoy.
No siempre hacer lo que hace el resto va a estar bien. Aveces es mejor ser el bobo antes que el ''inteligente''. Las mejores decisiones no son siempre las más fáciles y puede que luego de tomarlas pensemos que nos equivocamos y tomamos el camino incorrecto, pero tarde o temprano la vida sola se encarga de decirnos: ''hiciste las cosas bien, vas por buen camino''.
Creo que debería ilustrarles mejor la situación. El domingo fui a una fiesta de electrónica, nada nuevo hasta ahí. Hacía mucho tiempo que no salía con mis amigas, y está fue una buena oportunidad de hacerlo.
Llegamos al lugar y la noche prometía mucho, o quizá yo estaba tan entusiasmada que me lo imagine, como sea, estaba contenta. Mientras corrieron los minutos el encanto inicial se fue llenando de vacío. No me gustaba estar ahí, no quería estar ahí.
La gente bailaba a mi alrededor, bajo el ritmo frenético de la música, y también bajo los efectos de alguna que otra droga. Me golpeaban, me chocaban, me empujaban y yo no me oponía, me dejaba llevar. La cabeza me estaba estallando, y el corazón lo sentía estrujado. Había algo que no estaba bien, algo en mi había cambiado, ya no era la chica que disfrutaba de eso, esa persona no estaba mal.
Me senté en uno de los sillones que estaban dispuestos para ese propósito (y otros que la gente pudiera tener) y me puse a pensar porque no quería estar ahí. Los motivos fueron varios, el más fuerte quizá, es que prefería estar abrazada a él, lo extrañaba, pese a haberlo visto la noche anterior, quería que el estuviera ahí, para sentirme menos sola. (Ignoremos el echo de que mis amigos estaban cada uno en su mundo).
A eso de las tres y media de la madrugada me volví a mi casa, y me acosté a dormir.
Al otro día me sentía mal, por no haber sido capaz de disfrutar esa noche, estaba enojada. Podría haber estado con cualquier otra persona, de echo las oportunidades se presentaron, todo estaba ahí, drogas, alcohol, gente, un abanico de posibilidades, y sin embargo yo no quería nada de eso.
Quería estar con gente que me quiera de verdad, rodearme de cosas sanas, no me interesaba nada de ese mundo plástico.
Hoy entendí que lo que yo sentí está bien, es normal, se llama madurar, cambiar, progresar. Parece que finalmente las cosas en mi vida se ordenaron, y ya no necesito llenarla con toda la porquería de antes. ¿Para qué quería a otra persona? No la quería, no la necesito, encontré a alguien que me da la vida que me faltaba, y lo quiero, por más que no seamos nada serio, lo quiero mucho, lo valoro y lo respeto. Simplemente por eso no pude estar con otra persona, porque nadie es tan bueno en este momento como lo es él para mi.
¿Por qué no tome alcohol? No quería, no me interesaba, me odiaría a mi misma por haber dado un espectáculo publico.
¿Por qué no drogarme? Porque va en contra de todo por lo que lucho y en lo que creo.
Si hubiera echo alguna de esas cosas, me hubiera echo mal a misma. Hubiera pisoteado mi amor propio y me hubiera vuelto una marioneta, y yo no soy así, nunca fui así y no voy a comenzar a serlo ahora.

No hay comentarios:

Publicar un comentario