martes

14/05/13: Te fuiste... Para siempre...


Te volví a soñar, está vez más lejos que nunca.
Estabas frente a mí, mirándome con los ojos llenos de lágrimas. Tus nudillos apretados con tal fuerza que pensé que tu piel se iba a desgarrar. Estabas vestido de blanco, un color que nunca antes te había visto usar.
‘’Si te animas, acércate’’ – Dijiste con ese tono de voz que logra vaciar mi alma. Pero no me moví, te seguí mirando incrédula.
Estiraste tu mano hacia mí, buscando tentarme, pero yo seguí inmutable. Esbozaste una especie de expresión triste, desconocida para mí hasta ese momento. Nunca te había visto tan frágil, tan despojado de todos tus encantos, podría asegurar que hasta parecías humano.
‘’Vos me querías, ¿Qué nos pasó?’’ – Dijiste al borde de las lágrimas.
No pude hacer otra cosa que fijar mi vista en el suelo, sabía que si llorabas no iba a poder decirte que no. Sabía que el simple hecho de verte sufrir iba a desgarrarme en dos y hacerme entregarme de nuevo a tu persona. Contuve el aliento. Diste un paso, luego otro y cuando quise darme cuenta estabas frente a mí, mirándome.
Con tu mano sostuviste mi barbilla, y me miraste a los ojos. Al instante supe que estabas dentro de mi alma, buscando razones, intentando descifrar las cosas que mi voz no iba a decirte. Sonreíste.
‘’¿Lo queres?’’ – Sonreí, ya no tenía sentido seguir mintiéndote o ocultándotelo.
‘’Sí, lo amo’’ – Fue mi respuesta, simple, concreta y sobre todo, honesta, algo que nunca había sido completamente con vos.
‘’Entiendo. ¿Más que a mí?’’ – Esa era la pregunta, esa era tu arma de doble filo, me estabas midiendo, querías saber hasta qué punto ya no era tuya.
‘’En forma diferente, nunca llegué a sentir algo concreto con vos, el sentimiento más real que recuerdo fue dolor. El día que me entere que estabas muerto, fue el más doloroso de todos. Es lo único concreto que recuerdo, de ese vos y yo. El me hace feliz, me hace sentir querida y sé que no me va a dejar caminar por la misma oscuridad que vos.’’
Bajo su mirada, vi las lágrimas rodar por sus mejillas. Mis ojos lloraron con los de él, su dolor me dolía.
‘’Ándate, que te cuide. Yo debería estar en su lugar, y elegí esto. ¡Lo elegí yo! Vos no tuviste nada que ver, y te dejé tan sola cargando con la culpa. Yo fui el que se inyecto, el que se quiso ir, el que te dejó sola. Tenes todo el derecho del mundo a ser feliz, veo vida en tus ojos, los veo más verdes que nunca. Brillas. Sea quien sea esa persona, es lo que necesitas ahora, y se nota que estas enamorada de él. Este lugar no es para vos Lu, te tenes que ir, y nunca tenes que volver, no me busques, no me hables, déjame ir, yo te estoy dejando libre, te estoy dando vida. Quiero que vivas por todo lo que yo no viví, y que con el logres todo lo que conmigo no lograste.’’ – Me abrazó, como nunca lo había hecho. Su contacto frío me dejo sin aire, y lo entendí, finalmente lo entendí.
Me desperté y mire al techo, fue el sueño más real de todos. Me levante para empezar el día y ahí estaba, al borde de mi cama, una pluma blanca.
Después de eso, no te sentí más, ahora sé que finalmente, y después de mucho tiempo, descansas en paz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario