lunes

28/07/14: risas...

Estaba caminando por la calle, con el sol golpeado en mi coronilla. Un poco aislada de todo, algo de perdida en mi misma como de costumbre, cuando de golpe una risa algo lejana me trajo de nuevo al mundo real, simplemente fue como si tiraran algún hilo invisible entre mi cuerpo y mi mente.
Era tan armónica, tan melodiosa, que hubiera dado cualquier cosa por poder grabarla. Fue una expresión sonora de felicidad pura, algo así como ese instante único en nuestras vidas que todos ansiamos poder repetir, pero de que volver a ocurrir perdería su magia. Se grabó en mi mente, anidando en lo más profundo de mi alma y ahora simplemente no puedo dejar de pensar en ella.
Tengo el leve presentimiento de que nunca voy a hallar a su emisor, porque no es una persona, o mejor dicho, no es una persona ajena a mi. Creo que esa risa vino desde mi alma, fue mi cuerpo siendo feliz, extremadamente feliz.
Y es que así como cuando no podemos más de tristeza las lágrimas fluyen sin que nada podamos hacer, las risas del alma se escapan de nuestro interior cuando la felicidad nos llena.
Ojo, que sea absolutamente feliz en este momento no quiere decir que mis problemas finalmente se resolvieron, o que todo sea perfecto, porque si algo me enseño la vida, es que no se puede tener un bello arcoiris sin un poco de lluvia. Pero si se puede esperar a que salga el sol mientras se baila abajo del chaparron. Hasta el momento más oscuro de soledad tiene su propia bellez.
Me costo tanto tiempo poder verlo, y sobre todo, aceptar que yo también merezco ser feliz, que no esta mal serlo y que todos, por más que hallamos dañado a miles de personas, tenemos el derecho de permitirnos sentir esto, aunque sea un instante.
Por eso, a vos querido lector, que tantas veces me viste caer, que tantas lágrimas me viste derramar en estos escritos, te digo que te animes a dejarte ser, que te encuentres con vos mismo y aunque al principio eso de algo de miedo, y pueda ser un poco doloroso, te aceptes. La felicidad no depende de otros, nadie puede ser feliz por nosotros y sobre todo, nadie puede enseñarnos a ser felices, porque la felicidad es la música que vibra dentro nuestro, y como todo lo que pasa en nuestro fuero interno: es diferente en cada persona.

No hay comentarios:

Publicar un comentario