domingo

02/08/14: Queen of Pain

El sonido de los zapatos al chocar contra el empedrado del suelo anunciaban su llegada. Ese leve golpeteo causaba agonía entre los prisioneros, los torturaba psicológicamente, les indicaba que ella estaba cerca, más concretamente al otro lado de la puerta, y la llegada de aquella hermosa criatura traía consigo dolor.
Un dolor que nunca terminaba.
La mujer abrió con suavidad las pesadas puertas de madera, dirigió una mirada de ternura a los hombres y mujeres que desnudos se hallaban colgando de la pared dentro de pequeñas jaulas de hierro, como si de aves exóticas se tratara. Se aproximo a la de una niña de rojizos cabellos y mirada angelical, sin dudas la criatura más perfecta de la sala, introdujo una de sus manos y tomo el mentón del la pequeña, acto seguido frunció la boca en señal de dolor, como si la visión de aquella cara amoratada y casi desfigurada le causara dolor físico, pese a la flagelación que presentaba aún se podía ver cuan hermosa había sida aquella pequeña.
Todos los allí presentes sabían que sólo era una actuación, aquella mujer sentía placer al ver a otros sufrir, y lo que es aún peor, encontraba cierto regocijo sexual al ser ella quien provocaba dichas heridas. Todo en la mujer indicaba que algo estaba increíblemente mal, sin embargo, cuando se proponía fingir preocupación y lograr que una víctima confiara en ella, no había mucho por hacer, estas tarde o temprano acababan creyendo la imagen que ella les vendía.
La niña la miro, al comienzo temerosa, luego con confianza. La mujer abrió la puerta de la jaula y dejo salir a la pequeña, corto un pedazo de cortina y le limpio la sangre seca del cuerpo. Los otros humanos allí presentes no miraban, sabían lo que iba a ocurrir, sabían que esa niña iba a conocer la frialdad de la muerte, y que por desgracia, esta vendría acompañada de toneladas de dolor.
Un grito ahogado quebró la quietud del lugar, la pequeña cruzó la habitación e impacto contra una de las paredes de piedra, la mujer caminó hasta ella y hundió una de sus afiladas botas dentro de su ojo derecho, automaticamente el cuerpo que yacía inerte en el suelo dio un espasmo de dolor, pero no emitió sonido. La dama invadida por una súbita ira comenzó a desgarrar la piel de la pequeña con los dientes, necesitaba que esta gritara, no podía concluir su obra de arte sin que esta culminara en gritos agónicos.
Finalmente logro su objetivo, antes de morir la niña dejo escapar un alarido. El sonido basto para que la mujer esbozara una sonrisa de placer, invadida por un placer oscuro, casi diabólico poso sus ojos en cada una de sus futuras victimas, les sonrió con frialdad y les dijo: toda belleza debe morir.

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