lunes

15 de diciembre...

Acá estoy, sola, en silencio, con un alma que tiene mil cosas por gritar pero con una boca que por primera vez no es capaz de emitir sonido alguno. Vos abandonaste la lucha hace un tiempo ya, pero yo sigo acá, peleado con todos los fantasmas que dejaste, es increíble, el tiempo pasa y en cierta forma vos seguís acá, marcando la vida de todos los que te conocimos, haciéndonos sentir algo de miseria aún en los momentos más felices.
A menudo me encuentro a mi misma preguntándome porque no pudiste afrontar tanta libertad, simplemente te fuiste y nos dejaste a todos atrás, pero ya esta, todo eso esta perdonado. Todo el dolor, todas las lágrimas, incluso las ganas de morir que me dejaste el día que te hice esa llamada, todo eso esta en el pasado. Ahora solamente puedo pensar en vos como una parte de mi vida que ya termino. Como otro mal día.
Sin embargo sabes que todos los años en este día voy a ir a visitarte, te voy a llevar ese chocolate que tanto te gustaba y aunque sea estúpido lo voy a dejar en tu tumba, no sé porque lo hago, es absurdo, pero me hace sentirte cerca, hace que el hecho de que estés muerto no se sienta tan real.
No tengo palabras para decirte hoy, es el primer año que estoy completamente en silencio. No sé si eso sea algo bueno o malo, pero es como estoy hoy. Ya no me haces falta, pero te sigo queriendo, espero que donde sea que estés, tengas la paz que acá nunca tuviste.
Te quiero Mati...

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