lunes

06/06/16: Ay corazón...

Ay corazón, somos demasiado jóvenes para estar así de tristes, así de rotos, tan llenos de recuerdos que queman, que arden, que consumen nuestras pobres y mortales almas.
Ay corazón, ojala el resto del mundo pudiera ver cuanto necesito hoy un abrazo para sostener toda la tristeza que tengo dentro, esa que ya no puedo controlar, esa que me desborda y me lleva a lugares realmente desolados. ¿Alguna vez llegamos a dilucidar que íbamos a terminar de esta forma? ¿Habría importado? Quiero decir, si alguien nos hubiera dicho que el final iba a doler tanto, que solo nos iba a quedar un trago amargo de soledad, es posible que no lo creyéramos, porque en la juventud, la sabiduría es escasa... Y tampoco importa, porque la sabiduría llega cuando no nos sirve para nada, no se puede evitar.
Caminando por calles oscuras, rodeada de niebla, recordé un poema que antaño que me gusto: ''hoy podría escribir los versos más tristes...'' - Y así es, hoy podría llenar las paredes de mi vida de palabras desgarradoras, y aún así, no conseguiría que estas se asemejen al dolor real que siento hoy dentro. Corazón, ¿no somos demasiado inocentes para vivir entre tanta oscuridad? ¿Dónde quedo la chica de dorados cabellos que sonreía debajo del sol de invierno? O lo que más me perturba, ¿dónde quedo el chico de negros ojos que me miraba con una sonrisa capaz de derretir los polos?. Según parece, en algún tramo de esta vida de porquería, nos perdimos, terminamos en lados opuestos, el tan muerto y yo tan viva.
Sin embargo, no puedo evitar aferrarme a la idea que no es lo mismo estar viva que querer vivir, no es lo mismo respirar que ser feliz, y sobre todo, no es lo mismo ser que estar. ¿Qué soy? ¿En qué me convertí? ¿Me perdí a mi misma? ¿Sigo viva? No lo sé, hace tiempo que desistí de entender el mundo que me rodea, simplemente porque es un mundo que cada día se vuelve más indiferente para mi, más vació, más inhumano.
Es cierto, este ya no podría ser mi mundo sin vos en él, pero también hay otra verdad, se necesita más que tu ausencia para destruirme. Y sé que tarde o temprano las flores van a volver a crecer donde ahora mismo estoy llorando. Todo pasa, todo se olvida, y la vida sigue su curso, solamente que a algunos nos toma más tiempo que a otros.


No hay comentarios:

Publicar un comentario